El blanqueo de capitales no es un delito que se dé sólo en los círculos financieros o en bandas internacionales de criminales. Así, desde hace algún tiempo se está observando la siguiente modalidad delictiva: A través de un anuncio en prensa o de un conocido se hace a un tercero una oferta de trabajo consistente en que reciba en su cuenta corriente una serie de trasferencias de dinero que, o bien después tendrá que transferir a su vez a otra cuenta, generalmente en el extranjero, o bien tendrá que entregar físicamente a otra persona, sacando el dinero de la cuenta a través del cajero automático. A cambio de este servicio recibirá una comisión por cada transferencia que reciba y reenvíe o entregue.
Esta actuación se conoce en el argot policial como man in the middle (el hombre de en medio) y habitualmente supone la comisión de un delito de blanqueo de capitales, castigado en los artículos 298 a 304 del Código Penal con penas de prisión que oscilan entre los 6 meses y los 6 años e importantes multas.
El blanqueo de capitales consiste así en la actividad por la cual una persona o una organización criminal procesa las ganancias financieras derivadas de actividades ilegales para tratar de darles la apariencia de ganancias lícitas. En nuestro ejemplo el hombre de en medio, un ciudadano normal y corriente que nunca ha tenido problemas con la justicia, recibe en su cuenta corriente una transferencia, generalmente por importe inferior a 3.000 € y, o bien saca esa cantidad en metálico y la entrega a otra persona, o bien transfiere esa cantidad a otra cuenta corriente en el extranjero, en ambos casos a cambio de una comisión. A partir de ese momento el dinero negro es blanco ya que procede de un ciudadano particular libre de sospecha. El capital se ha blanqueado, y el delito se ha cometido.
En esta técnica de blanqueo de capitales, también llamada pitufeo o trabajo de hormiga, se suele utilizar a personas que están en el paro o tienen una situación económica apurada y que ven la posibilidad de ganar un dinero rápido y fácil. Mas pronto que tarde estas personas acaban detenidas y procesadas. Sinceramente no merece la pena.



