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El testamento. Clases de testamentos comunes

Herencia_sin_testamentoEl testamento es el documento por el que una persona (el causante) decide cuál será el destino de sus bienes y derechos una vez que fallezca. Cuando existe un testamento se habla de sucesión testada.

Otorgar testamento es un acto personalísimo; salvo algunas excepciones con poca aplicación práctica (sustituciones pupilares y ejemplares), sólo puede hacerlo el testador, sin que quepa la posibilidad de apoderar a otro para que otorgue un testamento en nuestro nombre.

La sucesión también puede ser intestada (abintestato) en aquellos supuestos en los que una persona fallece sin haber otorgado testamento. En estos casos el Código Civil (artículos 912 a 958) determina quién hereda al fallecido.

Entre los testamentos comunes hay tres clases fundamentales:

  • Testamento abierto

    Está regulado en los artículos 694 a 705 del Código Civil. Es el más común. Se realiza ante notario y es el más aconsejable, precisamente, por la intervención del notario. Si hay realmente un experto en materia de sucesiones y de testamentos ese es, justamente, el notario.

    El testamento se redacta en la notaría siguiendo las instrucciones del testador. Una vez testamento abiertoconfeccionado el notario lo lee al testador y, si está conforme, ambos lo firman, expresando el lugar de otorgamiento, la fecha y la hora. La secuencia comparecencia ante el notario para firmar-lectura del testamento-firma del testamento, ha de realizarse sin interrupciones. Es lo que se denomina unidad de acto.

    Existe la posibilidad de firmar el testamento fuera de la notaría (piénsese en el supuesto de que el testador esté internado en un hospital o en una residencia para mayores…). En estos casos también ha de preservarse la unidad de acto.

    Este tipo de testamento no precisa de testigos, salvo que el testador sea ciego o no pueda ver en el momento de la firma, que el testador no sepa o no pueda leer, que el testador así lo pida expresamente o que el notario así lo solicite.

  • Testamento cerrado

    Es poco frecuente. Está regulado en los artículos 706 a 715 del Código Civil. Básicamente consiste en comparecer ante notario con el testamento dentro de un sobre ya cerrado (o cerrarlo delante del notario) y manifestar que “este es mi testamento. El notario extenderá entonces un acta que así lo recoja (es lo que se llama autorización del testamento).

    Testamento cerradoUna vez autorizado, el testamento lo puede custodiar el propio notario, el testador o un tercero a su ruego. La persona que tenga en su poder el testamento ha de presentarlo ante el juez dentro de los diez días siguientes a aquel en que sepa del fallecimiento del testador.

    Este testamento no lo pueden otorgar ni los ciegos ni los que no sepan o no puedan leer y, además, ha de cumplir una serie de formalidades que, de no respetarse, podrían provocar su nulidad.

    Por todas estas cuestiones y los riesgos que implica, el testamento cerrado es muy poco frecuente en la actualidad.

  • Testamento ológrafo

    testamento ológrafo

    Está regulado en los artículos 688 a 693 del Código Civil. Es aquel que redacta el testador de su puño y letra, dejando clara su voluntad de otorgar testamento con expresión de la fecha (día, mes y año) y lugar de su otorgamiento, firmándolo en todas sus páginas. El testador no sólo redacta el testamento, sino que lo guarda o encarga a un tercero que lo guarde, con lo que es fácil suponer el peligro que se asume.

    Ha de presentarse ante el juez dentro de los 5 años siguientes al fallecimiento del testador para su apertura y protocolización. Pasado este plazo sin que se presente el testamento será nulo.

    Por todos estos motivos el testamento ológrafo es hoy día una rareza.

     

    “Peñafiel, a 24 de octubre de 1915. Pacicos de mi vida. En esta primera carta de novios va mi testamento, todo para ti, todo, para que me quieras siempre y no dudes del cariño de tu Matilde”.

    En una famosísima sentencia de 8 de junio de 1918 el Tribunal Supremo consideró este texto de una carta de novios válido como testamento ológrafo, ya que se dan todos los requisitos necesarios para ello.

    La familia de Matilde todavía tiene que estar tirándose de los pelos…

 

 

Además de estos tres tipos de testamentos comunes existen también testamentos especiales a los que también nos referimos en esta web.

 

 

 

 

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